¿Qué son las Fintech exactamente? ¿Qué podemos esperar de este sector en los próximos años?

¿Qué  son las Fintech?

Fintech, abreviatura de tecnología financiera (financial technology), es un concepto amplio que se refiere al uso innovador de la tecnología en el diseño y la prestación de servicios y productos financieros. Normalmente este concepto se utiliza refiriéndose a compañías tecnológicas que ofrecen servicios financieros al margen de las grandes compañías tradicionales. Estas abarcan  múltiples segmentos de negocio, incluyendo préstamos, asesoramiento, gestión de inversiones y pagos. Muchas compañías aprovechan las tecnologías móviles, el Big Data y la analítica para adaptar los productos a cada segmento de clientes.

Los bancos son, por supuesto, los principales usuarios de la tecnología; Sin embargo, Fintech pone la tecnología en el centro de la oferta de servicios financieros, cambiando fundamentalmente la forma en que las empresas interactúan con sus clientes. Esta proliferación de Fintech ha tenido una serie de impactos positivos para la sociedad, incluyendo una mayor competencia, una reducción de los precios pagados por los clientes y un mayor acceso a los servicios financieros entre los tradicionalmente subatendidos. Y la evolución de Fintech apenas ha comenzado.

¿Quién está activo en este sector?

Tanto las start-ups como las compañías financieras tradicionales están activas en Fintech.

Estas start-ups a menudo no parecen un banco tradicional o compañía de seguros: suelen ofrecer soluciones específicas, en lugar de ser una ventanilla única para las necesidades de servicios financieros de los clientes. Muchas de estas empresas están basadas en centros tecnológicos como San Francisco, Londres, Nueva York, Tel Aviv, Singapur y Berlín, y se basan en una fuerza laboral compuesta por especialidades tradicionalmente “no-financieras”, como la informática, la ingeniería o las TI. Un ejemplo de Fintech somos nosotros, TransferZero, un proveedor de envíos de dinero internacional; Lenddo , un servicio de puntuación de crédito alternativo que aprovecha los medios de comunicación social; Y Ripple , una red emergente de pagos que aprovecha la tecnología de contabilidad distribuida exclusiva para Bancos.

Los bancos tradicionales, las aseguradoras y otras grandes instituciones financieras también están invirtiendo cada vez más en Fintech. Algunos integran Fintech en sus productos existentes y ofertas de servicios, mientras que otros invierten en start-ups Fintech o establecen sus propias incubadoras. Como señaló CNBC , la cartera de fintech de Citigroup es la más grande de todas las entidades bancarias con 13 start-ups de 2011 a 2015. Goldman Sachs, con 10 start-ups y    JPMorgan Chase, con cinco, representan a Wall Street en el sector Fintech.

¿Cómo se regulan las Fintech?

La cuestión de cómo debe y debe ser reguladas las Fintech es actualmente objeto de mucho debate. Como start-ups en general no funcionan como un banco de pleno derecho o aseguradora y tienden a no estar sujetos a las mismas regulaciones que rigen los actores más tradicionales en el sistema financiero.  El marco normativo existente esté orientado a supervisar a los proveedores de servicios financieros más tradicionales, que pueden clasificarse más fácilmente como bancos, aseguradores y gestores de activos.

Para paliar esta falta de regulación la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) ha promovido la elaboración de una normativa especifica de este sector, contemplando sus peculiaridades y singularidades. Aunque en la actualidad el sector no se encuentre en un limbo legal, ya que las actividades financieras se encuentran reguladas, si que es necesario desarrollar una normativa “ad hoc”, ya que esta falta de regulación retrasa el desarrollo del sector.

Como resultado, esto ha llevado a un esfuerzo concertado en nombre de los responsables políticos para entender estos nuevos modelos operativos y para reconsiderar el marco de supervisión existente a la luz de la tecnología. El imperativo es encontrar el justo equilibrio entre la innovación y la estabilidad financiera.

El tiempo es esencial, ya que muchas de estas nuevas compañías están acumulando rápidamente cuota de mercado y tener claras las reglas de juego se convierte en un requisito indispensable.